Es que te pones a ver la serie de The Last of Us y, claro, te entra mono de jugarlo en la Play (consejo: ¡deberías hacerlo!). Bueno, pues desde la PlayStation 3 en adelante, puedes hacerte con cualquiera de sus juegos por separado, o bien en ediciones coleccionista. Dicho esto: mejor si lo juegas en las consolas de nueva generación.
¿PS4 vs PS5? Sí, vamos a ponerte contra las cuerdas para que pienses si te sale mejor echarle el guante a la versión Pro de la 4, o por el contrario, te pasas directamente a la más nueva. Todo depende de para lo que la vayas a usar. Quieras o no darle caña a este juego o a todo el catálogo de ‘titulazos’ que tiene Sony, es una gran idea que quieras comprarte cualquiera de las dos.
Pues claramente la PS5 (la comparativa PS5 vs Xbox Series X es mucho más reñida). No te vamos a engañar, es la más reciente y por tanto cuenta con unas especificaciones mucho mejores que su predecesora, aunque esta sea una versión mejorada de la PS4. Dicho esto, ya te imaginarás que no te van a costar igual y que, de hecho, te saldrá más rentable una que otra dependiendo de para qué la quieras.
En esta comparativa PS4 Pro vs PS5, la parte del almacenamiento tiene poca discusión. Aunque te pueda parecer (y así es), que la 4 tiene más capacidad, dispone de un disco duro estándar (HDD) mientras que la 5 cuenta con un disco duro sólido (SDD). Es decir, va a ejecutar mucho más rápido las operaciones, permite que los juegos funcionen con mayor fluidez y, si te paras a pensarlo, ‘solo’ pierdes 175 GB (PS4 tiene 1TB y PS5, 825 GB).
La PlayStation 5 duplica la potencia del microprocesador de la PS4 Pro. Aunque si te tienes que fijar en algo en este sentido, es en los famosos teraflops (TFLOPs). Mientras que la 4 trabaja a 4,2 TFLOP, la 5 lo hace a… 10,3 TFLOP. Vamos, más del doble entre una y otra. Y eso, creednos, se nota. La CPU de esta, además, tiene una velocidad de 2,23 GHz; la 4 se queda en 911 MHz.
Queremos jugar y queremos disfrutar. Por eso, es importante tener en cuenta la resolución de la imagen: otra vez PS5 vs PS4 da como ganadora a la primera. En esta, tienes disponibles una salida fija 4K a 120 Hz, pudiendo ver los juegos (que lo admitan) en 8K. Y si no tienes una tele preparada, quizá es momento de mirar alguna. Es cierto que la PS4 también trabaja en 4K. Lo que tiene la 5 que la hace especial está detrás: su puerto HDMI 2.1.
Ambas tienen un catálogo que te dará decenas de horas de entretenimiento. Piensa que, en este sentido, la PS4 lleva muchos más años en el mercado y que la PS5 tiene mucho que ofrecer aún, a pesar de que desde su lanzamiento en 2021 su abanico de títulos ha ido creciendo a un ritmo vertiginoso. En este sentido, diríamos que hay tablas entre los dos sistemas.
¿DualShock o DualSense? El primero es la última evolución del mítico mando de PlayStation, mientras que el segundo es el salto generacional que llevan las PS5. Como el de PS4 seguro que ya te lo conoces (apenas cambia, aparte de la posibilidad de customizar algunos botones), vamos al otro: gatillos adaptativos que regulan la resistencia en función de lo lejos que haya que tirar. Cambia el botón ‘Compartir’ de la anterior generación por el de ‘Crear’, y tiene retroalimentación háptica (una vibración que solo funciona por vía táctil). Nada mal.
Una de las diferencias entre PS4 y PS5 más evidentes es el precio al que encontrarás cada una. No te vamos a descubrir la panacea, porque ya te imaginas que la más antigua es la más barata. En cualquier caso, viene bien recordar que si no eres muy fan o la quieres para jugar a algo en específico, y el título está en ambos soportes, igual te interesa no gastarte tanto dinero.
La cantidad de opciones que rodean a la hora de decidir si PS4 vs PS5 harán que le dediques unos cuantos minutos hasta decantarte. Ten bien claro que, sea la que sea con la que te quedes, vas a gozarlo como cuando jugaste a la PlayStation original. Y ya que piensas montarte tu sala de juego, chequea que todo esté a la altura, ¿no?
Recuerda:
Lo de hacer podcasts se está poniendo tan de moda que dan ganas de montarte tu propio estudio en casa y grabarte hablando de tus temas favoritos. ¡Y es que encima puedes hacerlo! Primero: haz gárgaras. Aclárate la garganta, carraspea un poquito y ten un escritorio adecuado que te sirva para colocar todos los gadgets que necesitas.
Ordenador, escudo acústico o cortavientos, cables, auriculares… y evidentemente, uno de los mejores micrófonos calidad precio que te vamos a mostrar a continuación. Porque el micrófono será la clave del resultado que quieras conseguir: y, si no, ¡que se lo digan a Laura Peinado tras su particular unboxing sostenible (no te contamos más para que lo descubras tú aquí)!
Es importante que, antes de lanzarte a comprar los mejores micros, sepas qué vas a buscar en ellos: la calidad de sonido será esencial para que recojan tu voz con máxima sensibilidad y precisión; la longevidad del producto, teniendo en cuenta que lo usarás mucho, sería ideal que resistiese bien los golpes (fíjate bien en los materiales y el diseño); por último, pon todo en la balanza y piensa si el precio por el que se vende te parece el justo.
Los micrófonos se pueden utilizar para multitud de funciones. Para divertirte con amigos en una noche de karaoke, a nivel profesional en estudios de grabación o, como te dijimos más arriba, para comenzar tu carrera meteórica en el mundo de los podcasts. Si ya sabes para qué lo vas a utilizar más, presta atención.
Se llaman micrófonos dinámicos a los más comunes. Los has visto de sobra, ya sea en conciertos o en esos karaokes en los que acabas las fiestas. Pues bien, son resistentes, aguantan bien altos niveles de presión sonora (ideal para directos) y los tienes a precio de ganga. Como no es oro todo lo que reluce, ten en cuenta que su respuesta de frecuencia es limitada. Es decir, que si vas a grabar canciones en estudio, quizá no es exactamente lo que buscas.
Al contrario que los anteriores, los mejores micrófonos de condensador tienen mejor respuesta de frecuencia: así que, futura estrella de la música, estos son los que buscas. Su sensibilidad es mayor y permiten captar esos sonidos que un micro estándar no conseguiría registrar. A su vez funcionan con alimentación fantasma (conectándolos a algo): mira si tienes mesa de mezclas o un equipo de audio para poder usarlos.
Aunque generalmente han sido muy caros, los micrófonos de cinta baratos también están disponibles y te gustará saber que tienen una sensibilidad excepcional, consiguiendo un sonido muy natural, lo que los hace los mejores para las grabaciones, en estudio o en directo. Se los conoce así porque en su diseño incluyen una tira estrecha, de metal o plástico, que recuerda a una cinta.
Tienes las claves para saber qué micro te conviene más, sabes los tipos que hay… ¡ya solo te queda conocer cuál es el mejor micrófono relación calidad precio! Hay cuatro marcas que sobresalen en este sentido por la calidad tan alta que tienen en su catálogo.
El fabricante Neewer destaca por la calidad de sus productos, teniendo entre ellos los mejores micrófonos para streaming del mercado. Si buscas una buena herramienta de trabajo, tienes que ver su catálogo porque es una auténtica delicia. Aunque sea un micro USB, su sonido de alta resolución graba con claridad y precisión. Te valdrá para un montón de aplicaciones distintas.
La marca Tonor ha conseguido una versatilidad bestial en sus micrófonos. A través de USB puedes conectarlo a Windows, Mac y videoconsolas como la PS4. Registra muy bien la voz a pesar del sonido ambiente que te rodee y, si te haces con un trípode, podrás trabajar mucho mejor en tus proyectos.
Los micros Behringer son de muy alta calidad y los mejores micrófonos para cantar (si quieres organizar festivales de Eurovisión en tu casa) o también, conectado a una grabadora de voz, hacer tus pinitos en podcast. Su sensibilidad y capacidad de aislamiento del ruido es muy alta. Muy recomendados para iniciarte en este mundillo.
La verdad es que se han especializado en distintos aspectos del audio: Sony fabrica desde micros de solapa a micros inalámbricos. Todos ellos cuentan con una calidad alta y son también muy recomendables si lo que buscas son productos que te duren y no te cuesten un ojo de la cara.
Cuando te hagas con alguno de los mejores micrófonos calidad precio que te hemos mostrado, podrás completar tu equipo para mostrar tu talento al mundo: ya sea cantando, contando o grabando sonidos de lo que te rodea con la máxima calidad. Y, por el bien de quienes te rodean: si es para cantar, ¡afina!
Recuerda:
Ese iPhone que tienes es una auténtica pasada. Pero, ¿te ha pasado alguna vez que te han preguntado qué modelo es y te has quedado a cuadros? ¿O has querido instalar algo para lo que necesitas saber el modelo y no has sabido cuál es? Pues bueno, si eres de esas personas que no se fijan tanto en el modelo sino en la marca, hay varias maneras de que averigües en ese mismo momento cuál de todos esos teléfonos de Apple es el que tienes entre tus manos.
Además, a partir de ahora podrás quedar a las mil maravillas cuando alguien te pregunte “¿cómo saber qué iPhone tengo?”. El caso es que podréis salir de dudas rapidísimo con los métodos que vas a leer a continuación. Porque puede que hayas tirado la caja del móvil o el ticket de compra y te haya entrado un gran agobio. ¡Pero no es ningún problema, tenemos la solución!
Lo único que tienes que hacer es darle la vuelta a tu teléfono. En la parte trasera de tu terminal podrás ver, en la zona central inferior, una serie de números con una “A” al principio. Por si no te quedaba claro, delante verás que pone “Model”.
La letra es muy pequeña, así que si te cuesta verla, lo mejor es que cojas una lupa o hagas una foto y amplíes. Una vez sepas qué modelo es, googléalo para saber exactamente cuál de las decenas de modelos de iPhone tienes tú y responder con toda seguridad la próxima vez que te pongan a prueba.
Puede ocurrir que, de tanto uso, incluso se te haya desgastado el grabado trasero y no tengas manera física de responder a la pregunta “¿qué iPhone tengo?”. Tranquilidad: solo tendrás que dirigirte a los ‘Ajustes’ del smartphone y, una vez dentro, ir a ‘General’. Después, entra en ‘Información’ y busca la fila donde ponga ‘Modelo’. A diferencia de la ‘A’ de detrás de la carcasa, aquí verás una ‘M’.
Incluso puedes comprobar el color de tu iPhone o cuánto almacenamiento tiene. Pero claro, si lo tienes bloqueado o resulta que se te ha fastidiado por algún tipo de problema técnico, nada de lo que te acabamos de decir va a servirte para mucho.
En el peor de los casos, vas a tener que ponerte la gabardina y el sombrero de detective. “¿Cuál es mi iPhone?”, te estarás preguntando, sobre todo si resulta que no lo puedes encender ni se distingue ya la combinación de la carcasa. Pues tendrás que saber distinguir el tuyo de entre los distintos modelos que hay. ¡Y se puede!
Es sencillo saber cuál es. Tiene una banda de color negro en la parte inferior trasera que ocupa todo el ancho. Mientras que el resto de la carcasa será del color de tu móvil. Y otro detalle: la ranura de la tarjeta SIM se encuentra, en este primer modelo, en la parte superior lateral derecha.
Al contrario que el anterior, el iPhone 3G ya no tiene la mencionada banda inferior. Pero puedes diferenciarlo del iPhone 3GS porque en este modelo la manzana de la compañía brilla menos. Sí, es un detalle muy sutil, pero acércalo a una luz y compruébalo.
Fíjate si es fácil responder a la pregunta “cómo saber qué modelo de iPhone tengo” que solo tienes que fijarte en los bordes que vienen ensamblados en el terminal. Los iPhone 4 están hechos con una banda de acero inoxidable que rodea el smartphone y, en la parte inferior de ambos laterales, verás que tienen una pequeña línea horizontal que atraviesa esta banda. El modelo 4S, en cambio, añade otra línea lateral, pero también arriba.
Aunque se parecen mucho a sus hermanos menores, el iPhone 5 es más largo y un poquito más fino. Si no logras apreciar la diferencia, mira la banda lateral: en el modelo negro, la banda es del mismo color. En cambio, en el iPhone 5c es muy fácil de identificar por su carcasa posterior de policarbonato con diferentes colores. Por último, el 5s (muy parecido al 5) incluye botón de inicio con Touch ID y flash LED en la cámara trasera.
Si todavía no sabrías contestar a la pregunta: ¿cómo se que iPhone tengo? ten en cuenta que este modelo es muy parecido por tamaño al 5, el iPhone SE tiene la diferencia de que incluye las letras ‘SE’ debajo de ‘iPhone’. Se asemeja bastante al siguiente del catálogo, el iPhone 6, con los mismos colores que el 6s. Así que, en este caso, fíjate en las dos letras posteriores.
Era muy fácil de identificar en sus inicios por su pantalla de 4,7 pulgadas y el cambio del botón inicio, pasando por primera vez al lado derecho. Por su parte, el iPhone 6 Plus es reconocible por su gran tamaño, mucho mayor que el propio iPhone 6, el 7 o el 8. En el caso del iPhone 6s, deberás fijarte si debajo de iPhone aparece la letra ‘S’ (o si el modelo es color oro rosa, único en esta gama). Por último, sabrás si es el iPhone 6s Plus por el mayor tamaño de pantalla.
Seguimos con las explicaciones para averiguar qué modelo de iPhone tienes.
Con una cámara un poco más grande que los modelos anteriores, el iPhone 7 se diferencia realmente por no mostrar las dos líneas horizontales en la parte superior e inferior. En el caso del iPhone 7 Plus, verás que es más alto y que incluye la primera cámara dual trasera. Además, este incluye dos colores inéditos en su primera versión, como son negro mate y negro brillante.
Ya tienes el botón Touch ID, lo que permite diferenciar al iPhone 8 de su hermano inferior, el 4. Y es que ambos comparten la parte trasera de cristal. Además, puedes reconocerlo respecto al 6 porque esta versión más reciente ya no incluye salida de audio jack. El iPhone 8 Plus, con una pantalla igual de grande que los otros modelos, es distinto del 7 Plus por su parte trasera, y del 6 Plus por la inexistente salida de auriculares.
Es muy fácil de identificar. Y es que en el iPhone X desaparecen los botones frontales (ya es todo pantalla), sin contar el conocido como notch (la parte superior donde se ubican la cámara frontal y el altavoz para llamadas). Y este a su vez se diferencia del iPhone XR porque el segundo cuenta con muchas carcasas de distintos colores. Vamos a los mini: el iPhone XS, casi igual que el X, dispone de otro color más (oro), y tiene el IMEI en la bandeja SIM. Ya por último, puede que tengas un iPhone XS Max, punto que podrás descubrir por el tamaño de la pantalla.
Para saber que iPhone tienes, y con la apuesta clara por ofrecer una gran variedad de colores como pasa en el XR, el iPhone 11 tiene una gran diferencia en su parte de atrás. Gira tu teléfono y mira en la cámara las dos lentes que son únicas de este modelo. En el caso del iPhone 11 Pro, más fácil: se cambiaron las dos, por tres cámaras traseras. Y sabrás que es un iPhone 11 Pro Max por el tamaño.
Este modelo es reconocible porque recupera el botón de inicio. Puedes confundir el iPhone SE con el 8, y en color negro cuesta diferenciarlos. Si es rojo o blanco, no tengas dudas: es el de 2020. En 2022, salió una actualización del iPhone SE que, físicamente, solo se distingue por un cristal más resistente (y, si lo puedes encender, el modelo SE 3 dispone de 5G).
El iPhone 12, modelo estándar, es el más grande de las cuatro versiones que salieron al mercado, y tiene dos lentes traseras. En el caso del iPhone 12 mini, lo sabrás porque es más pequeño de lo normal; si crees que tienes el iPhone 12 Pro, verás que tiene tres lentes traseras y salió en otros colores (plata, grafito, oro y azul pacífico). El iPhone 12 Pro Max, por último, tiene un diseño menos curvo que todos los anteriores.
Para saber si estás con un iPhone 13, comprueba que las lentes estén dispuestas de forma diagonal (en el 12 está una justo sobre la otra), y si has tenido otros modelos, vas a saber que es el más pesado de todos. El iPhone 13 mini se diferencia por el tamaño; el iPhone 13 Pro, por añadir una lente trasera más, y el iPhone 13 Pro Max, por incluir un modelo con un tono de azul distinto, el llamado “azul alpino”.
El iPhone 14 estándar tiene una pantalla de 6,1”, mismo tamaño que el iPhone 14 Pro (pero este tiene tres cámaras traseras). En el caso del iPhone 14 Plus, sabrás cuál es por el gran tamaño de la pantalla, de 6,7”. Igual que el iPhone 14 Pro Max, solo que este también tiene tres lentes en su parte de atrás.
Menudo repaso, ¿eh? Pues ya solo te queda ponerte manos a la obra y responder a “cómo saber qué iPhone tengo” para que puedas apuntarlo donde haga falta. Aunque seguro que ya no te olvidas del modelo que tienes. Y, para los futuros móviles de Apple que vayan saliendo, ya tienes truquitos para que nadie te quite la razón, ¡y se lo demuestres!
Recuerda:
La tecnología ha brindado a los amantes de la ilustración y el diseño una nueva manera de hacer su trabajo o pasar tiempo con su hobbie favorito. Son cada vez más las personas que se están pasando a lo digital y, en este sentido, no cabe duda de que por comodidad son mejores las tablets para dibujar.
Dependerá, claro está, del nivel que tengas: si eres principiante, no necesitarás una tableta con las características más altas. En cambio, si vives del dibujo de plantas, bocetos o lo que sea que te obligue a utilizar un lápiz, lo preferible es que busques los modelos más potentes del mercado. ¡Incluso tienes algunas para que los más peques empiecen a mostrar todo su arte!
La octava generación de los iPad no defrauda y, a pesar de tener unos añitos, sigue siendo una de las más fiables y que mejor aguantan el paso del tiempo. Su pantalla Liquid Retina es una auténtica delicia, y se suma además a la larga duración de su batería, que hace que aguante a máximo rendimiento y con el brillo a tope durante alrededor de casi diez horas.
La única pega sería el almacenamiento… en el caso de los de 32 GB, ya que pueden quedarse cortos si no se cuenta con más capacidad en la nube. Por eso, también tienes los modelos de hasta 128 GB. En cualquier caso, iPad el 8 será el mejor iPad para dibujar y para hacer tus trabajos de arquitecto o diseñar planos con una calidad absoluta.
En este caso, estamos ante un producto mucho más barato que el de Apple. La Galaxy Tab S6 Lite se convertirá en tu mejor aliada si lo que buscas es una herramienta de trabajo para diseñar, y es que incluye de serie el maravilloso S Pen desarrollado por Samsung, que tiene una sensibilidad y precisión extremas.
Es lo que hace que sea, probablemente, de las mejores tablets para diseño gráfico. Su gran pantalla (10,4”); su potente procesador; una memoria RAM de 4 GB y otra externa de 64 GB estándar, ampliables hasta 512 GB con tarjeta microSD, hacen de esta tableta una de las más completas disponibles actualmente. Quizá la única pega sería que el ONE UI 2.1 de la marca le consume bastantes recursos.
Similar a la de Samsung, la Lenovo Tab P11 viene con Android, cuenta con un gran procesador y memoria RAM (4 GB) y externa (64 GB de serie) casi idénticas, con la ventaja además de que tiene una batería de alta duración que alcanza las siete horas de uso intensivo (con pantalla al brillo máximo).
Es lo que la sitúa como la mejor tablet para dibujar calidad precio, ya que además cuenta con un acabado metálico excelente; un gran sonido a través de sus cuatro altavoces (característica de este fabricante) y unas cámaras de muy alta calidad tanto en frontal (8 megapíxeles) como en la parte de atrás (13 megapíxeles).
Porque a ver si os ibais a pensar que lo de dibujar en tableta solo es cosa de adultos… ¡para nada! Ahí están marcas como Meberry, que ofrece una serie de productos muy interesantes, perfectos para conseguir trabajos con un nivel de detalle no muy exigente y a un precio mucho más barato que las anteriores.
También, como las de Samsung y Lenovo, viene preinstalada con el sistema operativo Android. Esto quiere decir que tendrá a su disposición cientos y cientos de aplicaciones en Play Store. Por otra parte, incorpora 4 GB de memoria RAM y, además, los 64 GB de interna se pueden ampliar hasta 128 GB con una tarjeta SD. Su batería alcanza hasta las diez horas de uso continuado.
Con este repaso ya solo queda que te remangues y comiences a buscar la que más te gusta de entre las mejores tablets para dibujar. Seguro que cuando empieces a ver los buenos resultados que te brindan, vas a echar poco de menos el cuaderno y las herramientas analógicas que tenías para hacer tus dibujos. ¡Vamos, saca al artista que llevas dentro!
Recuerda:
Si eres fan de Samsung y estás pensando en renovar tu televisor, te vamos a dar las claves entre los modelos Crystal UHD vs QLED de este fabricante (que por cierto, tiene cientos de teles distintas en su catálogo) porque, aunque tengan muchos parecidos, son bastantes las diferencias finales.
Aquí te sacamos de dudas sobre los detalles con los que cuenta una tecnología y otra, pero también tendrás que poner en la balanza aspectos como el presupuesto que tienes para esta compra. Porque, como ya te podrás imaginar, una tecnología es un poco más cara que otra. ¿Quieres saber cuál? Pues vamos a ello.
Antes de comparar QLED vs Crystal UHD, analizaremos este último. Detrás del llamativo nombre con el que comercializa Samsung estas teles, en realidad se esconde un panel LED multifuncional, con retroiluminación en la parte inferior del marco (LED perimetral). Lo que hace distinta a esta gama es que dicho panel está conformado de partículas inorgánicas que recubren las bombillas LED. Esto permite que así se consiga una luz más blanca.
En concreto, la composición de estos televisores es de fósforos amarillos que, combinados con las luces LED (generalmente azules), consiguen el blanco. Para descomponer en rojo, verde y azul se usan filtros de color. En el caso de los Dynamic Crystal Color, la diferencia es que ese fósforo amarillo se sustituye por otros rojo y verde, y se consigue una luz aún más pura.
Ahora descubrirás por qué hay tantas diferencias entre QLED y Crystal UHD. Para empezar, porque la Quantum dot light emitting Diode (QLED) sí es una tecnología propiamente dicha. Se compone de nanopartículas que, dependiendo de su tamaño, consiguen modificar las longitudes de onda. Estas tienen propiedades eléctricas y ópticas, es decir, que recrean el color de manera mucho más sencilla.
Además, consigue una mayor variedad y pureza en los colores. No solo eso: también mantienen mejor la saturación a altos niveles de brillo, lo que hace a los QLED especialmente útiles para ver contenido en HDR, que cada vez se está poniendo más de moda en las plataformas de vídeo por streaming.
Si llegados a este punto, te preguntas si Crystal UHD o QLED, solo nos queda añadir que la última decisión será tuya. Pero si buscas una mejor calidad de imagen, deberías empezar a mirar modelos QLED. En cambio, si se te van de presupuesto (porque quieres hacerte con una pantalla de gran tamaño) lo mejor es que optes por Crystal UHD.
Como último apunte, piensa que uno de estos electrodomésticos te durará mínimo cinco años, lo que quizá pueda cambiar tu decisión en cuanto al precio. En cualquier caso, no te agobies con la decisión: Crystal UHD vs QLED es una comparativa entre dos productos de muy alta calidad. Eso sí, si amas el cine, o las series, quizá quieras disfrutar de la mejor calidad de imagen. ¿Y tú, de quién eres?
Recuerda:
Una vez al año, ya lo sabes bien, llega Cupido con sus flechas y dispara con ganas. Pero como no es suficiente con los flechazos, nada mejor para (re)enamorar las veces que haga falta a tu pareja que la mejor ambientación para esa fecha tan señalada pero… sin salir de casa (que así te ahorras unos euros). ¿Cómo? Tranquilidad, que está todo controlado: la decoración para una cena romántica en casa será coser (metafóricamente hablando) y cantar (si os animáis con el vino).
¿Qué poner en la mesa? Existen muchas opciones distintas. ¡Solo tienes que encontrar la que os encandile! Sea la primera que pasáis juntos o una de las muchas que habéis celebrado, esta cena de San Valentín será inolvidable.
El lugar donde quieras preparar la cena es de gran importancia: es febrero, pero si tienes la suerte de que justo ese día hace buen tiempo, tienes una terraza o balcón y una fuente de calor que puedas mover o enchufar en esa zona, ¡ni te lo pienses!
También es importante que en esa decoración para la cena romántica predomine la sencillez: un mantel, unas velas, flores o pétalos de la flor que más le guste (no tienen por qué ser rosas siempre)… ¡y harás de esa mesa un lugar único!
El llamado DIY es una tendencia cada vez más común que aúna personalización absoluta y economía circular. Básicamente, es que tú seas quien fabrique los regalos o detalles que quieres poner como decoración romántica en casa. Y tienes un montón: por ejemplo, elige unos portavelas bonitos, teniendo en cuenta los que le gustan a tu pareja, y distribúyelos en la mesa sin sobrecargarla.
Si no encuentras ninguno, siempre puedes empezarlo desde cero: una lata por ejemplo te valdrá. Corta la parte de arriba y, después, con ayuda de un punzón de punta redondeada, ve haciendo agujeros hasta formar un corazón. Píntalo del color que prefieras (mejor si va a juego con el mantel), y cuando introduzcas la vela, el fuego hará que brille el corazón que has preparado.
Si crees que no tienes ninguno que estén a la altura de la ocasión, o ya crees que has utilizado lo suficiente la vajilla o el mantel más elegantes que tienes, entonces puede ser buena oportunidad para echar un vistazo a las de segunda mano. La porcelana será tu mejor aliada: si la acompañas con formas únicas, como de corazón, o con motivos distintivos, ¡se quedará flipando! Por otro lado, no olvides contar con copas de cristal, que serán perfectas para la bebida.
Echa un vistazo también a la cubertería, y si la encuentras de metal y con grabados sutiles pero sencillos, hará de esa noche algo todavía más especial. Haciendo recuento, ya tienes en tu lista un portavelas; las velas; el mantel; la vajilla y la cubertería. ¿Qué nos queda para terminar de decorar una cena romántica?
Efectivamente, una sencilla cena romántica en casa debe de tener un centro de mesa como objeto principal. Hay infinidad de estilos, materiales y diseños por los que decantarte. ¡Piensa en tu pareja y en lo que le dejaría con la boca abierta cuando lo vea! Como te dijimos antes, igualmente puedes optar por un DIY y crear uno desde cero.
Ya sabes que la decoración de una cena romántica en casa se queda descafeinada si no la acompañas con un buen menú y una música que ambiente ese momento tan especial. No dudes en elegir su artista favorito (o uno que os guste a los dos, tampoco te sacrifiques) para que así se deje llevar por el momento. ¡A celebrar el amor se ha dicho!
Recuerda:
Las mejores mochilas portabebés están diseñadas para que el niño vaya lo más cómodo posible y en una postura adecuada para que no afecte a su correcto crecimiento. Y para que te hagas una idea de lo que tienes que buscar, ¡estamos aquí! Así que lee con atención cuáles son las principales cualidades de cada una de las que te mostramos a continuación.
Enseñar el mundo a tu pequeño debería de ser una de las aficiones que más disfrutes. Por eso importa, y mucho, la comodidad a la hora de dar un paseo siempre teniéndolo bien pegado a ti. Porque la ergonomía es clave, y aunque pienses que tienes multitud de productos que lo son, en la realidad no son tantos.
Tiene que ver mucho con un hábito que se remonta a tiempos inmemoriales: el llevar al retoño en el regazo era algo habitual para las madres hasta hace no mucho. Y eso se ve en los beneficios que tiene según la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, como la reducción de los cólicos; evita la plagiocefalia (deformaciones en el cráneo), aporta mayor movilidad e incluso permite dar el pecho.
Si bien puedes empezar a utilizar mochilas portabebés casi desde el nacimiento, lo más conveniente es esperar a que pese lo suficiente para asegurar que puede mantener la postura. Podrás hacer uso de estas mochilas hasta que el pequeño ya no lo sea tanto y pese unos 20 kilos… o hasta que ya empiece a dar sus primeros pasos y prefiera andar. Si prefieres algo más práctico para paseos largos, no te pierdas nuestra selección de mejores sillas de paseo, una excelente opción para cuando el bebé ya empieza a caminar.
Tienes tres opciones para llevar a tu peque: hay que matizar que se puede de lado, pero que dependerá del tipo mochila portabebés. ¡Asegúrate bien antes! Las de montaña verás que están preparadas para llevar al niño sentado. Pero nunca, nunca, lleves al niño en el pecho mirando de frente, ya que según las recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría la postura correcta debe ser con el bebé mirando hacia ti.
Ya sabes sus ventajas, cuándo comenzar a usarlas, hasta qué peso puedes estirar su vida útil y las distintas posiciones para llevar a tu bebé, pero quizá te preguntes cuál es el mejor portabebés. ¡Pues vamos a ello!
Esta marca es una de las favoritas entre los papis. Y por algo será: BabyBjörn aúna calidad, ergonomía, un diseño muy adaptable y un uso tan natural que parece que no llevases nada más que a tu peque. Entre su catálogo están los mejores portabebés, pero de elegir uno, decántate por ‘One’, que aguanta hasta 15kg, aunque la puedes empezar a usar desde que el bebé esté recién nacido. Hecho con tela de algodón, permite que el peque adopte la idónea forma de ‘C’ para su bienestar.
Otro legendario fabricante con un amplio catálogo para encontrar la mejor mochila de porteo es Ergobaby. En concreto, su ‘Adapt’ es una de las conocidas como mochilas evolutivas. Esto significa que el cuerpo de la mochila se puede ajustar en el ancho y en el alto. ¡Así te evitas el cojín reductor! Eso permite que puedas llevar al peque desde los 3,5kg hasta el máximo de 20kg. Con piezas ajustables, este modelo es uno de los más cómodos, también para el adulto.
La gama ‘360’ es otra gran opción gracias a su asiento ergonómico que permite al pequeño estar en posición de rana. En este caso, hace falta que el tamaño del bebé sea un poquito mayor (desde los 5,5kg). Sus cinturones están muy acolchados y el peso se distribuye entre hombros y cintura, lo que explica que haya recibido distintos certificados extras de ergonomía.
Marca conocida por excelencia, Manduca ofrece mochilas ligeras, seguras y cuyo diseño es muy atractivo. Lo que más destaca de este fabricante es lo ajustable que resulta para los padres, ya que se adapta a todos los tamaños (lo recomendado es entre los 82 y los 140 centímetros). Suele utilizar materiales naturales, como algodón orgánico, cáñamo y algodón totalmente orgánico.
Tú preocúpate solo de que el peque lleve sus juguetitos y la ropa adecuada, porque con alguna de las mejores mochilas portabebés que te hemos presentado solo vas a tener que centrarte en disfrutar de los paseos por el parque o dar una vuelta agradable por los sitios que siempre te han encantado…
Recuerda: